
Al suroeste de Utah, en la frontera con Arizona, se encuentra el Glen Canyon, un enorme cañón formado, como el Gran Cañón, por la erosión en la roca del río Colorado. En 1963 se construyó una presa que inundó el cañón y creó un lago artificial, el lago Powell, que tiene una longitud de casi trescientos kilómetros. Desde 1972, esta es una popular zona recreativa y vacacional cuyos puntos de acceso principales son las localidades de Page, Arizona, y Bullfrog, Utah. En ambas se pueden encontrar tanto moteles y restaurantes —aunque en el área abundan los campings, las caravanas e incluso las casas flotantes— como numerosas empresas que ofrecen alquiler de canoas, barcas o motos acuáticas, el mejor —y único— modo de explorar el vasto lago Powell y los angostos cañones que lo forman. Uno de los lugares más visitados del lago es el Rainbow Bridge, un arco de roca natural que, con sus 88 metros, es el más alto de EEUU, y que solo se puede ver desde alguno de los numerosos barcos que hacen visitas guiadas por la zona. Este paisaje de aspecto casi extraterrestre, con una vasta extensión de agua azul rodeada de altas formaciones rocosas de diversos colores, es en el que se estrella la nave del astronauta interpretado por Charlton Heston al inicio de la versión original de El planeta de los simios (Franklin J. Schaffner, 1968).
En este clásico de la ciencia ficción aparece también uno de los lugares más visitados de la región, el Horseshoe Bend: una curva del río tan cerrada que tiene forma de herradura —de ahí su nombre— y que ha generado una estrecha meseta semicircular.




