
El parque de Monument Valley, en la frontera entre Arizona y Utah, puede explorarse de forma autónoma, conduciendo por una ruta escénica de unos veinticinco kilómetros que, sin embargo, está en tan malas condiciones que puede dar problemas a un automóvil corriente. Muchos visitantes prefieren reservar plaza con una de las decenas de empresas, todas gestionadas por el pueblo navajo, que ofrecen visitas guiadas en jeep.
A lo largo del trayecto se pueden admirar algunas formaciones rocosas espectaculares, como la Elephant Butte —cuyo nombre se debe a su gran tamaño— y Three Sisters (Tres Hermanas), unas torres que, con imaginación, pueden parecerse a una monja aleccionando a sus dos pupilas. También está el John Ford’s Point, desde el que se puede observar una vista panorámica que, según dicen, era la favorita del cineasta.




